
DE QUÉ LADO DE LA CRUZ ESTÁS
Por Daniel Acosta
“El mensaje de la muerte de Cristo en la cruz parece una tontería a los que van a la perdición; pero este mensaje es poder de Dios para los que vamos a la salvación”.
1 Corintios 1:18 DHH
Mientras la justicia de los hombres decidió clavar a Jesús en la cruz, dos ladrones también fueron juzgados en crucifixión junto al Mesías: uno a su lado derecho y el otro a su lado izquierdo. Ahora bien, si tan solo observaras la escena, notarías que ahí se estaba representando a toda la humanidad y al mundo carente de justicia verdadera. La tragedia enmarcó esta escena ya que la tristeza y la risa estuvieron presentes; mientras que por un lado una madre sufría, por el otro lado la risa grotesca se hacía visible en la diversión de aquellos soldados que echaban suerte por saber quién se quedaría con la túnica de nuestro Señor y, por si esto no fuera suficiente, esta escena se hizo aún más sórdida cuando los dos ladrones que sufrían junto a Jesús comenzaron a insultarlo (Marcos 15:32).
El sol había estado por horas encima de sus cuerpos crucificados, quemando sus pieles y sus heridas. El día fue avanzando en agonía y las burlas y el sadismo empezaron a aburrir a los verdugos. La tarde se hizo presente y el frío de los crucificados comenzó a calar en sus cuerpos, no por el viento del lugar, sino por la poca sangre que les iba quedando. De pronto algo extraordinario sucedió, uno de los dos ladrones cambió su corazón, reflexionó en su vida y en todo lo que estaba sucediendo a su alrededor y reconoció que Jesús no debía estar ahí. Asqueado por su propio pecado y por haberlo insultado injustamente, decidió hablar con justicia, así que tomando el poco aliento que difícilmente podía exhalar, recriminó al otro ladrón que volvió a insultar a Jesús, y le dijo:
— Nosotros estamos sufriendo con toda razón, porque estamos pagando el justo castigo de lo que hemos hecho; pero este hombre no hizo nada malo.
Lucas 23:41 DHH
Aunque los tres iban a morir de la misma forma, no se trataba de un final punitivo cualquiera porque Dios es distinto a los hombres y estaba a punto de hacer algo nunca antes visto a través de su justicia. Mientras todo esto sucedía el ladrón arrepentido amplió el horizonte de su reflexión y con su mirada lánguida y el corazón transformado se dirigió a Jesús y le dijo:
— Jesús, acuérdate de mí cuando comiences a reinar.
Lucas 23:42 DHH
El sonido de un corazón haciéndose pedazos se dejó oír en una sencilla oración de arrepentimiento y Jesús, olvidándose por un momento del dolor propio de los clavos que sostenían el peso de su cuerpo sumado a la dificultad de respirar, realizó un último acto de amor y compasión al responderle:
— Te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso.
Lucas 23:43 DHH
Solo uno de los ladrones recibió esta promesa. Todos los involucrados en clavar en la cruz a Jesús estaban enojados con alguien que solo les ofreció amor, paz y la salvación de sus almas. Jesús no necesita de nosotros, somos nosotros quienes necesitamos de Jesús en nuestras vidas.
¿Te sientes identificado?
La humanidad siempre se opuso a Dios, pero existen hombres y mujeres que al mirar el resultado de sus propias vidas (como el ladrón en la cruz) se dan cuenta del estado en el que estaban viviendo y de que no están en posición de juzgar a Dios quién solo trata de ayudarnos.
¿Alguna vez has estado enojado con Dios?, ¿has mirado en qué condición está tu vida?
Si reconoces que tu vida no alcanzó la verdadera paz y felicidad que esperabas, pues aún estás a tiempo de pedirle a Dios que te ayude a entrar a su Reino.
¿Te das cuenta de que nosotros también estuvimos ahí?, ¿de qué lado de la cruz crees estar?
Jesús dijo que: “…no hay nadie bueno, sino sólo uno, Dios” (Marcos 10:18)
Con esta premisa podríamos entender que en realidad somos nosotros y no Jesús quienes meceríamos ir a la cruz. Si te reconoces como alguien que necesita de Dios para cambiar, solo tienes que hablar y, créeme que Dios te dará una respuesta. Así como sucedió en la cruz, sucederá en el mundo: unos se salvarán y otros no, porque se rehusarán a cambiar su manera de pensar y de vivir. Solo hay dos lados para Dios pero nosotros debemos decidir de qué lado queremos estar (lee Mateo 25:31-41).
El ladrón arrepentido sintió el amor de Jesús y reconoció que este sí era REY, él decidió cambiar su final quebrando el corazón. La sentencia que recibió no lo quebró; los azotes que recibió no lo quebró; clavarlo en la cruz no lo quebró; saber que iba a morir no lo quebró. A pesar de que este ladrón solo ofrecía insultos, de parte de Jesús recibió amor… eso sí lo quebró y no solo eso, sino que también recibió una promesa del mismísimo Rey.
¿Te das cuenta de lo que significó para este ladrón cambiar su corazón para Dios?
El ladrón terminó siendo el compañero de Jesús en las puertas del paraíso.
Lo mismo ocurre hoy en día, hay personas que solo se preocupan por su vida en este mundo y otros se preocupan por querer vivir con Dios después de morir. Por eso ten presente esta frase:
«Algunos se preocupan por el día de mañana y otros por el día después de mañana; es decir, la eternidad».
Es tiempo de prepararnos para el viaje eterno, si hay algo que cambiar en tu vida, aún estás a tiempo. Solo busca tener el corazón correcto y pedir ayuda para que un día puedas oír a Jesús decirte “Hoy estarás conmigo…” y así convertirte en el compañero eterno de Jesús.
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Reflexión
“Piensa en tu vida y revisa si tienes que hacer cambios. Dios tiene planes para ti y está dispuesto a ayudarte, solo debes tomar la decisión”
¿De qué lado de la cruz estás?
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Me encanta él corazon de Dios para todos nosotros y que a pesar que los verdugos lo crucificaban el los perdono y los amo. No tuvo resentimiento en su corazón solo compasión ya
que no sabían lo que hacían. Aún en su dolor rescatando a las personas del poder de Satanás. Doy gracias a Dios por haberlo vencido y porque su poder es más grande de lo que él hombre puede imaginar. Gracias hermanito Dios te siga bendiciendo y por querer animar a las personas.
Nada Daniel, sólo darle gracias a Dios por tu vida y don para trasmitir las escrituras de uns manera sencilla y Su Palabra de Nuestro Señor tiene poder para trsnsformar nuestras vidas !!
Juan 3:16-17
Es impresionante el amor de Dios!!!, hasta e último momento nos da oportunidades….mientras estemos vivos y podamos decidir , como uno de los ladrones que se arrepintió, un gran ejemplo de paciencia de parte de Dios y humildad de parte de uno de los ladrones Me gustaría tener ese corazón.