LA MADUREZ QUE EL SEÑOR ESPERA DE TI

Por Daniel Acosta

Así que dejemos de repasar una y otra vez las enseñanzas elementales acerca de Cristo. Por el contrario, sigamos adelante hasta llegar a ser MADUROS en nuestro entendimiento. No puede ser que tengamos que comenzar de nuevo con los importantes cimientos acerca del arrepentimiento de las malas acciones y de tener fe en Dios.

Hebreos 6:1 (La Biblia, versión Nueva Traducción Viviente)

Nuestra existencia está trazada por un camino que nos invita a avanzar hacia la madurez, pero esta madurez no está determinada por la edad, sino por las “experiencias” que, puestas a la luz de la Biblia, nos ayudan a crecer en nuestra fe y conocimiento. Es decir, aprendemos y comprendemos la voluntad de Dios con cada desafío que pone en nuestras vidas, porque con la madurez Dios busca fortalecernos y protegernos de una sociedad carente de valores cristianos.

Un cristiano maduro

¿Te consideras un cristiano maduro?

Veamos esta escritura:

“La comida sólida es para los adultos, para los que ya saben juzgar, porque están acostumbrados a distinguir entre lo bueno y lo malo”.

Hebreos 5:14 (DHH)

Al nacer de las aguas del bautismo, Dios espera que nuestro crecimiento espiritual vaya en aumento, para ello necesitaremos reorganizar nuestras prioridades y hacer que nuestros tiempos con Dios se enfoquen más en la calidad y no en la cantidad. No se trata de solo tener las escrituras en la mente, se trata más bien de comprenderlas y aplicarlas a tu diario vivir en un sentido real, no religioso. Comprender las escrituras te ayudará a tomar mejores decisiones. Recuerda que la comida sólida está reservada solo para los que alcanzan la madurez, ¡no te pierdas de ese alimento!

¿Cómo se puede saber si un cristiano es maduro?

A veces los años vividos, los logros alcanzados o los títulos obtenidos se suelen confundir con madurez, pero eso no debe ser así porque hay quienes poseen todas estas cosas y aun así siguen siendo inmaduros. Lo mismo podemos decir sobre los dones que Dios nos da, tener un don no debe confundirse con maduro, por ejemplo si lees acerca de Sansón, verás que él poseía un don extraordinario; sin embargo, la gran mayoría de las decisiones de su vida fueron inmaduras.

El verdadero crecimiento espiritual se refleja en los frutos que producimos (Lee también 2 Pedro 1:5-7) como por ejemplo el crecimiento de nuestra fe, también la buena conducta, el entendimiento, el dominio propio, la paciencia, la devoción, el afecto fraternal y el amor. Si trabajamos y crecemos en esos puntos podemos decir que hemos comprendido y aprendido las enseñanzas de Dios para nuestras vidas. Aunque todos podemos crecer espiritualmente, no todos maduramos al mismo ritmo. 

Pero si pensamos que no tenemos suficiente tiempo para dedicar a Dios cada día, recordemos que Dios, en su creatividad, podría incluso quitarnos el trabajo para que así podamos tener más tiempo para Él ¿lo entiendes? Es nuestra responsabilidad aprovechar cada día las experiencias y el conocimiento bíblico para crecer y madurar espiritualmente porque la madurez tiene la particularidad de ayudarte a ser más consciente para identificar rápidamente el pecado y así evitarlo.

El día que estuve al borde de la muerte (y hace un par de semanas de nuevo lo estuve), me pregunté a mí mismo cuán maduro era espiritualmente y tras reflexionar en esto decidí trabajarlo de la siguiente manera: cuando paso por una experiencia o escucho un tema que me llama la atención, voy a la Biblia para saber más sobre ese asunto, luego investigo, medito, escribo y reescribo durante varios días o semanas hasta comprenderlo y asimilarlo en mi propia vida, y finalmente decido publicarlo como un devocional para compartirlo con otros. Hacer esto me permite avanzar en mi propia madurez espiritual y al mismo tiempo me permite ayudar a otras personas a que también aprendan.

«¿Cuán madura está tu fe?».

Una iglesia madura

“Hace tanto que son creyentes que ya deberían estar enseñando a otros. En cambio, necesitan que alguien vuelva a enseñarles las cosas básicas de la palabra de Dios. Son como niños pequeños que necesitan leche y no pueden comer alimento sólido”.

Hebreos 5:12 (La Biblia, Nueva Traducción Viviente)

¿Qué tal la iglesia?

¿Es posible celebrar una iglesia madura?

Recuerda que los años que tenga una iglesia no necesariamente representan su madurez. En la Biblia tenemos varios ejemplos de iglesias primitivas de las cuales no todas alcanzaron la madurez porque cuando una iglesia es madura se nota, impacta y trasciende para la gloria de Dios. Aquí quiero aclarar que cuando hablo de iglesia, no me refiero a las paredes de un edificio, sino a las personas que conforman el cuerpo de Cristo. Ahora bien, quienes recién se bautizan siempre necesitan de la formación básica y elemental de quienes son maduros para que los ayuden a crecer en conocimiento de la Biblia, esto es la leche espiritual que enseña la escritura; sin embargo, la comida sólida está reservada para los “adultos”; es decir, los maduros que logran crecer en el Señor.

Tan cierto como un niño necesita de un adulto que lo acompañe en su crecimiento, un recién bautizado necesitará de la ayuda de un creyente maduro en la fe; es decir, un discipulador, consejero o mentor que pueda ayudarlo en su desarrollo y fortalecimiento espiritual. Esto lo podemos ver en las escrituras: Jetro enseñó a Moisés, Moisés enseñó a Josué, Bernabé a Pablo, luego Pablo creció en su fe y terminó enseñando a Bernabé, Pablo enseñó a Timoteo, etc. 

Recuerda:


“El hierro se afila con hierro, y el hombre con otro hombre”.

Proverbios 27:17 (La Biblia DHH)

«Busca aprender de otros».

Los hermanos maduros en la fe son necesarios en la vida de un joven cristiano que busca crecer ya que estas personas maduras educan, corrigen, desafían e instruyen en el Señor obteniendo de ellos el alimento sólido necesario para sus vidas.

Consejos

Para ayudarte a que puedas avanzar en tu proceso de madurez según los frutos espirituales ya mencionados,  te comparto algunos consejos que podrías implementar:

  • Empieza a asumir tus propias responsabilidades. Esto implica asumir las consecuencias de tus acciones sin echar la culpa a los demás por tus propios errores. Aprende sobre la resiliencia.
  • No te quejes de las dificultades, acéptalas. Estas forman parte de la vida y nos ayudan a crecer.
  • Mantén la mente y el corazón abiertos. De esta manera podrás oír y aprender de otros.
  • Da un paso a la vez en tu aprendizaje. En la madurez la prisa ya no es la prioridad; no corras, ve despacio, tómate tu tiempo para profundizar, meditar, comprender y aplicar lo que Dios te esté enseñando (lee Efesios 4:13 DHH).
  • Aprende sobre finanzas en la Biblia. En lo material, la persona madura no depende financieramente de otros ya que aprendió de Dios la buena administración (lee Proverbios 16:20 DHH).
  • No te dejes llevar por los pleitos. Una persona madura es pacificadora pues sabe que los pleitos no terminan en nada bueno (lee Salmos 34:14).
  • Escucha y habla menos. Una persona madura busca comprender el punto de vista de la otra persona para saber dar una respuesta valiosa.

En conclusión, todos los cristianos hemos sido puestos en el camino hacia la madurez en Cristo. Los caminos han sido hechos para ser transitados, están diseñados para ayudar a que las personas avancen. Si ya tienes muchos años en la iglesia, hazte esta pregunta sincera: “¿en qué parte del camino me encuentro hoy?”, no te quedes parado en tu fe, elige ir hacia la madurez y así lograrás ser un gran instrumento de Dios no solo para aquellos con quienes compartes la vida diaria, sino también para la iglesia.

///

Reflexión

“Pídele a Dios que te ayude a madurar en tu fe y toma decisiones que te ayuden a avanzar en tu vida espiritual”

 //¿Sueles examinar tu vida para saber si estás avanzando en tu fe?, si aún no tienes este hábito, ¿te gustaría implementarlo? ¡Cuéntanos tu reflexión en los comentarios! //

Si deseas colaborar con el autor para financiar su labor misionera y poder dedicar más tiempo a escribir devocionales y otros proyectos para la plataforma, haz clic aquí:

¿Te gustó lo que leíste? ¡Compártelo!

Deja una respuesta

Esta entrada tiene 6 comentarios

  1. Mónica

    Muy interesante la enseñanza Daniel . En mi caso deseo tener una relación profunda con el Señor no ser una cristiana carnal sino profundizar en gran manera la comunión con DIOS

  2. Mónica Acosta

    Siento que las pruebas que estoy pasando, me han hecho estancarme en mi fe. Son muy fuertes, pero no pierdo la fe, tan solo Dios conoce los anhelos de mi corazón. Gracias hermano

  3. Gustavo

    Hermanos queridos , cómo somos maduros en la Fe? arrepentirnos , nacer de Espíritu con el bautismo, y nuestra Fe , amar a Cristo , entregar tu vida en manos del Señor, para conocer su amor y fidelidad , Cristo resumió la ley que nadie podía cumplir en amar al prójimo como a ti mismo., nuestro padre celestial maneja nuestra vida, nuestras pruebas para fortalecernos, nuestros trabajos y estudios, nada es nuestro …ser maduros es ayudar al anciano, al necesitado , y a la viuda ..digamos que obrar con amor día a día, hablar menos , escuchar más , trabajar nuestra humildad y ser pacificadores ante los conflictos humanos . Dios los Bendiga grandemente .

  4. Marlene Araoz

    Gracias, es muy cierto, siempre debemos caminar hacia la madurez, y pedirle a Dios que nos examine y nos revele el camino. gracias por este devocional.

  5. Olga Rodriguez de Ferrer

    Buenos días, realmente pienso que todos y cada uno de nuestros días, nos dejan una enseñanza, no hemos logrado conocer o saber toda la verdad de las cosas que vivimos, todos reflexionamos si hemos hecho lo necesario para agradar a nuestro Dios, creo que siempre debemos estar dispuestos ante él, y preguntarle Dios es esto lo realmente importante para estar cerca de ti? estoy haciendo lo correcto guíame quiero ser tan feliz y especial como tú quieres que seamos que nos amemos los unos a los otros que no haya egoísmo ni traiciones, que seamos sinceros con nosotros mismos que estemos siempre juntos y dispuestos a ayudar y ser solidarios con el prójimo, no es fácil la tarea que Jesús nos ha enseñado pero tenemos que seguir alimentarnos y buscando las orientaciones que nos dejó y aprender y reflexionar si aún nos falta, supongo que si, y por supuesto siempre empezar por nosotros mismos. Gracias Daniel.

  6. Nancy Benítez

    Muchas gracias por este devocional, me sirve para hacer un alto y reflexionar acerca de mí madurez . porque la cantidad de años en la iglesia no me asegura que lo haya alcanzado.