Que la lluvia me encuentre sembrando

Por Daniel Acosta

“Haré de mi pueblo y sus HOGARES lugares seguros donde reina la alegría y la prosperidad. Y enviaré las lluvias siempre en el tiempo oportuno para que sus COSECHAS sean abundantes”.

Ezequiel 34:26 (Nueva Biblia Viva- NBV)

Si alguien me preguntara “¿Qué es lo más difícil que te ha tocado hacer en la vida?”, no dudaría en responder “ser padre”, porque desde que asumimos el rol de padres nuestro trabajo en el hogar es de sembrar la buena semilla en el corazón de nuestros hijos; es decir, valores y principios bíblicos que los ayuden a afrontar esta vida. Ser padres es ser misioneros en nuestros hogares, porque la familia cumple un rol importante en la sociedad e influencia en el desarrollo sostenible de una nación. Sin embargo, hoy en día encontrar familias unidas y con valores, es como hablar de otra especie en extinción: El mundo necesita de SEMBRADORES.

¿Alguna vez te has quejado de la lluvia?

Probablemente para los que viven en la ciudad la lluvia sea una molestia, pero para los que viven en el campo esas nubes vienen cargadas de bendición para sus sembríos. Dios siempre usa este tipo de ejemplos pero de manera figurada, en Lucas 8:4-15 la semilla significa la Palabra de Dios, y en Ezequiel 34:26 y Deuteronomio 28:12 las lluvias representan la bendición de Dios. Ahora bien, una buena cosecha siempre será el resultado de una buena siembra, no se puede pretender obtener una buena cosecha sin haber sembrado. Esto parece lógico, pero aunque no lo creas en la práctica las personas anhelan vidas abundantes y felices sin haber sembrado nada y así viven esperando una cosecha que nunca llegará.

“Todo lo que se siembra, se cosecha”

Gálatas 6:7

¿Qué estás sembrando actualmente en tus hijos?

El resultado de nuestra siembra, se verá en la cosecha. Nuestros hijos solo serán pequeños una sola vez y ese tiempo es tan breve que necesitamos darles tiempos de calidad. Yo cometí errores cuando fui joven padre, pero luego aprendí y empecé a cambiar conforme iba madurando, gracias a Dios hoy puedo ver el impacto positivo que causó mi decisión y hasta el día de hoy mis hijas recuerdan momentos lindos que yo había olvidado como cuentos, juegos e incluso una canción que les cantaba de bebés. De eso se trata la infancia, de formar vínculos fuertes con nuestros hijos y personalmente la Biblia me ayudó mucho en ese proceso.

«Nuestros hijos solo serán pequeños una sola vez, no perdamos la oportunidad de darles tiempo de calidad».

¿Lo entiendes? Somos sembradores y nuestra responsabilidad es saber elegir la buena semilla que cultivaremos en el corazón de nuestros hijos. La Biblia es un gran semillero a tu disposición, ahí tendrás semillas de “verdad, justicia, compasión, respeto, solidaridad, fe, paciencia, amor, etc.”, y así como la Palabra de Dios ofrece la buena semilla, también el mundo ofrece sus propias semillas como son las de “egoísmo, envidia, injusticia, mentira, inmoralidad, vicios, irresponsabilidad, etc.” 

O sembramos nosotros o dejamos que el mundo siembre en ellos. No existe un límite de edad para ser sembradores, siempre habrá algo que enseñarles, como por ejemplo:

  • Enséñales que con esfuerzo y disciplina es posible alcanzar metas (lee Proverbios 6:6-11).
  • Cuando se presente alguna situación importante, compárala con alguna escritura bíblica, así ellos sabrán que en la Biblia están todas las respuestas de vida (lee Proverbios 22:6) y eso les ayudará a formar convicciones sólidas sobre la conducta correcta.
  • Si tienes hijos pequeños o adolescentes tal vez te pueden llegar a decir que eres “malo” porque no compras lo que ellos quieren o porque no los dejas ir a lugares peligrosos. Haz lo correcto y mantente en eso, evita caer en consentirlos, ellos deben aprender sobre límites (lee Proverbios 17:25 y Proverbios 10:1). Haz lo correcto con amor y firmeza y recuerda que los gritos no educan a nadie.
  • Desarrolla en ellos un corazón soñador, eso tiene que ver mucho con la fe y la esperanza (lee Hebreos 11:1).
  • No resuelvas todos sus problemas (salvo que estén en peligro) deja que la adversidad le ayude a formar carácter, los problemas son lecciones de vida y los preparará para ser autosuficientes. No allanes su camino al éxito, es bueno no quitarles todos los obstáculos (lee Lucas 15:11-24).

Son tantas las cosas que podemos enseñarles como por ejemplo: cooperar, tener responsabilidad social, ayudar a los demás, ser tolerantes y tantas otras lecciones que la Biblia les ofrece. Como padres debemos sembrar y seguir sembrando, recordemos que nuestros hijos son observadores y muchas veces imitan nuestras acciones, aprovechemos esto para inspirarlos, por ejemplo, si ellos ven que nos peleamos o decimos malas palabras, probablemente ellos harán lo mismo, pero si ven que nos amamos y respetamos, ellos aprenderán y harán lo mismo cuando tengan su propia familia. No solo debemos educar sus mentes, sino también sus corazones, por eso también es bueno involucrarnos en sus alegrías porque eso fortalece los vínculos familiares.

Tener un hogar no se trata de cruzarse eventualmente en la cocina o de estar cada uno encerrado en su habitación, se trata más bien de cultivar relaciones y pasar tiempos de familia. Los tiempos de familia no son un momento de clases, sino un espacio en donde todos pueden hablar y ser escuchados; en mi caso lo hago los sábados por la noche o a veces lo hacemos por la mañana como un desayuno familiar, durante ese tiempo hablamos de todo un poco, pero evitamos incluir en la mesa temas de conflicto o tensión, sino más bien compartimos temas o asuntos en los que todos podamos participar o aconsejarnos. Separar este tiempo fue todo un proceso pero fuimos aprendiendo y hoy lo siento como si Jesús también tuviese una silla invisible en la mesa y nos recordara escrituras bíblicas para cualquier situación, es un tiempo para fortalecer nuestros vínculos y crecer como familia.

Y así como el padre sembrador que decidí ser para mi familia, hoy también busco sembrar inspiración en la vida de otros para que confíen en el Señor y sean también sembradores de un Rey. Porque así como Jesús se fue en una nube, de la misma manera regresará (Hechos 1:9-11) y cuando esa nube vuelva con la bendición final, ese día será motivo de júbilo para aquellos sembradores que aún se encuentren trabajando para el Señor.

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Reflexión

“Nuestros hijos solo serán pequeños una sola vez, no perdamos la oportunidad de darles tiempo de calidad”

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Esta entrada tiene 6 comentarios

  1. Sulimar Rivas

    Excelente consejo. En estos momentos estoy pasando por un situación difícil con mi hijo de 23 años, está full rebelde, no acepta como madre mi guía. Sigo orando …y creyendo que nuestro Señor hace cosas GRANDES

    1. Daniel Acosta

      Orare hoy mismo por vos.

  2. Rosa Maria Callirgos M.

    La vida se nos pasa tan rápido sobre todo cuando hemos sido padres muy jóvenes y hemos creído y tratado de hacer lo mejor, pero con los años nos damos cuenta que cometimos tantos errores. Pero nunca es tarde para seguir aprendiendo y sembrando. Gracias Dany y que Dios siga bendiciendo e iluminando nuestros caminos.

  3. Mónica Acosta

    Mi papá ya no está vivo, pero tú hermanito Daniel eres una parte importante en mi vida, cuando fui niña me recogias del colegio, me cocinabas, me lavabas mi ropa y me enseñabas mi tarea ya que mi mamá tenía que trabajar. Siempre fuiste responsable y ahora como padre de familia te admiro mucho. Eres buen amigo, buen hermano, buen hijo y buen siervo de Dios. Que el Señor te siga ayudando con tus devocionales y siga dando sabiduría para realizarlos. Bendiciones

  4. Daniel Moisés Pedernera

    Gracias Daniel.
    Inspiradora reflexión.
    Es cierto, la siembra es contínua dentro y fuera de la familia .
    Y el ámbito se extiende dentro y fuera de la familia cristiana.
    ¡Que el Señor Jesucristo en su regreso nos encuentre sembrando!

  5. Nancy

    Concuerdo completamente con vos, cuando dices que ser padres es desafiante, porque creo que uno no quiere equivocarse nunca… gracias a que Dios, cada día, nos da nuevas oportunidades podemos salir victoriosos y sembrar en sus corazones los valiosos mensajes.