
JESÚS ES LA ROCA, LO DEMÁS ES ARENA
Por Daniel Acosta
“Por tanto, el que me oye y hace lo que yo digo, es como un hombre prudente que construyó su casa SOBRE LA ROCA. Vino la lluvia, crecieron los ríos y soplaron los vientos contra la casa; pero no cayó, porque tenía su base sobre la roca. Pero el que me oye y no hace lo que yo digo, es como un tonto que construyó su casa SOBRE LA ARENA. Vino la lluvia, crecieron los ríos, soplaron los vientos y la casa se vino abajo. ¡Fue un gran desastre!”
Mateo 7:24-27 (DHH)
Recuerdo que cuando era niño fui a la playa con toda mi familia, un día antes mi padre me había regalado un baldecito y una palita para que jugara en la arena y yo estaba ansioso por estrenarlo. Cuando llegamos al lugar todos bajamos del auto y sacamos nuestras cosas, no recuerdo qué hizo mi familia el resto del día, solo sé que agarré mi baldecito y mi palita y me fui directo a la orilla del mar. Una vez allí cavé un hoyo en la arena y acumulé todo a un lado, fue entonces cuando se me ocurrió que sería una gran idea construir un castillo de arena. No sabría decir cuánto tiempo estuve trabajando en ello, pero mi castillo se iba ampliando cada vez más, tenía niveles y varias entradas, y verlo me hacía sentir orgulloso. De pronto mis padres me llamaron para comer y después de comer me dio sueño. Al despertar me fui corriendo para seguir con mi castillo; sin embargo, al llegar vi que la marea había subido y que mi castillo estaba siendo destruido, intenté impedirlo atajando con mis manos la última muralla derruida que quedaba, pero la arena empezó a correr entre mis dedos y la llegada de una nueva ola terminó borrando por completo mi ilusión. Esa fue mi pequeña pero primera gran lección de vida: “Nada en este mundo dura para siempre”.
En el Sermón del Monte Jesús le enseñó a una multitud cómo debía vivir y para esto hizo una analogía comparando la vida de dos personas como si fueran casas. Aunque ambas habían puesto mucho empeño en la construcción, la diferencia estaba en los cimientos. Puede que las casas se parezcan — es decir sus vidas —, pero el tipo de cimiento que pongan marcará una diferencia cuando llegue el momento de la prueba, porque es ahí cuando se revelará la mejor construcción.
¿Qué tipo de vida estás construyendo?
Una persona puede construir su vida con CRISTO; es decir, con espiritualidad, valores, ética y principios basados en las enseñanzas bíblicas universales, o puede construir su vida de acuerdo a los criterios del MUNDO y sus ideales sobre cómo deben ser los intereses personales y el tipo de moralidad social. Es importante entender esto porque justamente ahí es donde están las bases de tu edificación, no solo para esta vida, sino también para la eternidad. Cómo vives y hablas revelará el tipo de construcción que tienes.
¿Sabes cuál estilo de vida le agrada a Dios?
Mi padre fue una persona que amasó riqueza toda su vida, tuvo un estilo de vida y autos costosos, vivió disfrutando de sus amistades — la gran mayoría famosos del espectáculo, empresarios, políticos, fiscales y toda clase de personalidades — él decidió vivir una vida independiente disfrutando de sus negocios y viajes, y dejó de vivir con nosotros para vivir la vida con libertad y placeres que el mundo le ofreció. Esto me hace recordar la escritura de 1 Juan 2:15 en donde Dios dice:
“No amen al mundo, ni las cosas que están en el mundo”
Ese pasaje bíblico se refiere al “mundo” como un “sistema mundano de antivalores” que va en contra de los valores que nos enseña Dios (lee también 1 Juan 5:19). Ese sistema mundano, tiene como propósito alejar nuestro corazón de Dios al distraer nuestras vidas de lo que más beneficia a nuestra alma.
- LO QUE TE OFRECE EL MUNDO ES PURA ARENA (1 Juan 2:16): Si le dedicas toda tu vida al mundo, recibirás a cambio: dinero, reconocimiento, títulos, fama, placeres… pero a pesar de que logres tener más que otros, nunca sentirás que tienes lo suficiente, siempre irás por más. ¿Cuál es el beneficio para tu alma?, ¿crees que todo eso te servirá para la otra vida? Ninguna de todas estas cosas podrá comprar la salvación de tu alma. Llegará el día en que te darás cuenta que solo viviste para ti y que lo que el mundo te ofrece quedará en este mundo.
- LO QUE TE OFRECE CRISTO ES ROCA SÓLIDA (Deuteronomio 32:4 RV, 1 Corintios 10:4 DHH): Para tener un verdadero hogar como la Biblia nos lo enseña, debemos tener buenas bases; es decir, que nuestra construcción deberá empezar por un buen cimiento, una roca verdadera y Cristo es esa roca. Lo que Dios ofrece siempre será mucho más grande que lo que el mundo pueda ofrecerte. Podrás llegar a las metas más elevadas de tus deseos, pero nada de eso ayudará a mejorar tu alma. La fidelidad y el respeto en el matrimonio, instruir a nuestros hijos en la vida espiritual, aprender de la sabiduría de Dios a través de la Biblia, hacer siempre lo correcto, ayudar a los que necesitan y tantas cosas más que enseña Jesús, eso es construir sobre la roca, es construir vidas para la eternidad.
No interesa toda la riqueza que hayas acumulado ni cuán buena persona hayas sido para otros, si todo ello lo hiciste para satisfacer tu ego personal y no para servir a Dios, entonces todo ese esfuerzo no te servirá de nada para la otra vida. Piensa que los cimientos de tu vida serán puestos a prueba, llegará el día que todos seremos probados y aprobados por Dios según el cimiento que hayamos puesto. Las pruebas en esta vida son el instrumento que Dios usa para calificar nuestra edificación, ¿lo entiendes?
«Construye tu vida de la mano de Dios para que tus cimientos sean fuertes».
La última conversación que tuve con mi padre fue por videollamada en plena pandemia. Él me decía que se sentía solo ya que nadie podía visitarlo por el contexto del virus del Covid 19 y se había alegrado mucho de verme, incluso prometió visitarme después de la pandemia. Mientras hablábamos quiso mostrarme la enorme casa que construyó, era tan grande que se cansaba de caminar entre sus solitarios jardines y escaleras. Cuando se sentó, aproveché para decirle “papá ahora me toca a mí mostrarte mi casa”. Giré la cámara de mi teléfono y le mostré el departamento que humildemente alquilo en Buenos Aires, “mira papá este es mi cuarto, este es el cuarto de mis hijas, este es el baño y detrás de mí está el pequeño living y la cocina. Esta es toda mi casa”, le dije mientras mi esposa y yo le regalábamos nuestra mejor sonrisa.
Entonces me dijo: “Hijo yo tengo tanto y estoy solo, tú tienes tan poco y lo tienes todo”. Al poco tiempo de esa conversación mi padre falleció, y a pesar que yo no heredé nada de sus bienes materiales — nunca supe por qué —, guardo en mi corazón esas palabras tan honestas que me pudo decir.
Tal vez Dios quiso enseñarme que la vida que construyó mi padre tan solo fue un simple castillo de arena. En ese pequeño instante de conversación virtual que tuve con él, sentí el deseo de abrazarlo sin saber que pronto partiría, pero su vida se me fue entre los dedos como simple arena. La vida es una ilusión, no sirvió de nada acumular tanta riqueza para su propio ego, porque nada dura en esta vida. Por eso no hay que atesorar las cosas que están destinadas a desaparecer, el mundo solo ofrece arena para nuestras vidas porque lo que ofrece es temporal, pero lo que nos ofrece Jesucristo es la eternidad porque él es la ROCA de nuestro verdadero hogar.
///
Reflexión
“Construye tu vida de la mano de Dios para que tus cimientos sean fuertes”.
¿Qué escritura te ayuda a mantener tu vida espiritual enfocada?
// Déjanos tu comentario y cuéntanos si quieres que oremos por algo 💬👇 //
Si deseas colaborar con el autor haz click aquí.
Dios me dio una visión atravez de tu mensaje para la iglesia este año ..y me preguntaba si podría tener una copia de tu mensaje para leerlo todo el año 2026
Claro, podés tomar cualquier devocional que escribimos aquí y los podés predicar, ese es el objetivo, ayudar a otros a que reconozcan a Dios en sus vidas. toma todo el material que consideres útil. Abrazos
hermosa enseñanza y de mucha edificación el testimonios.
Jesús es mí roca, no quiero hacer más castillos que la arena se los lleve. Que bendición fue está reflexión para nuestro grupo Encuentro DELTA para vivir mejor.
Es inevitable recordar ese momento, ya que no fue hace tanto tiempo, pero lo que significo esa conversacion virtual con mi suegro, nos hizo valorar aun mas la vida que llevamos, elegimos y siempre espero poder seguir eligiendo construir , nuestra vida, sobre la roca que es mi Señor y Salvador Jesucristo. Gracias por el mensaje equipo de disciplecommunity.com